Nosotros

Muchas veces me ha pasado que he estado haciendo fotos, buscando la mejor imagen, venga disparar y disparar, ir de un sitio a otro, subiendo, bajando, arrastrándome por el suelo, encaramándome en cualquier sitio, haciendo auténticos equilibrios con las piernas para buscar el mejor encuadre, y no consigo hacer esa foto que quiero, hasta que de pronto, ha llegado un momento, cuando más despistado estaba, que se ha compuesto ante mí una escena de esas que solo ocurren una vez en la vida, y sin apenas darme tiempo a coger bien la cámara, he disparado, casi sin mirar, sin encuadrar, sin ajustar parámetros, y cuando la he visto en la pantalla, me he quedado gratamente sorprendido por el resultado. Puede parecer que esas fotografías son fruto del azar, sin embargo, detrás hay un gran trabajo de observación, saber mirar el momento, anticiparse a él, y dejarlo fluir, tal y como fluye la vida; solo así, se conseguirán esas imágenes que hablan de lo cotidiano, que detienen el instante en el justo momento y lo convierte en algo inmortal; solo así, surgen las mejores fotografías.

William Fernández B.

Que es la fotografía. Cuando me paro a pensarlo me cuesta definir si lo que me une a ella es la afición o un reto de lograr la perfección. Supongo que se trata de una mezcla de ambas cosas. Lo que es seguro es que comencé a hacer fotos porque me divertía y me ayudaba a relacionarme con el mundo y con las personas. Continúo divirtiéndome al disparar la cámara, no he dejado de aprender, sigo siendo feliz cuando consigo la imagen que busco, y no concibo mejor manera de contar historias a los demás y contarme la vida a mí mismo.

Mis fotos favoritas

No las he escogido pensando en mis mejores imágenes. Son sencillamente algunas de mis preferidas

Galeria

El arte de la fotografía.

La importancia del factor técnico en el proceso de obtención de una fotografía, lo que tiene de mecanismo de grabación, está en la raíz de que la fotografía fuera mal entendida desde sus mismos orígenes, y que incluso todavía hoy lo sea. Las consecuencias de esta incomprensión del medio fotográfico oscilan entre dos extremos: por un lado, el desprecio de sus posibilidades artísticas, y por otro, una sobre-valoración artística del factor mecánico, y del azar que este elemento conlleva, por encima de cualquier otro ingrediente creativo personal.

En primer lugar, se suele confundir la imagen fotográfica con la misma realidad, o al menos se piensa que la representación de la realidad que aporta una fotografía es como el reflejo de un espejo, totalmente aséptica, neutral; sería, por tanto, la máquina (el lápiz de la naturaleza fue definida por uno de sus inventores, H. F. Talbot) y no el fotógrafo, la causa última de la creación fotográfica, en la que cabe escasa capacidad artística. Esta afirmación, sin embargo, no es consistente, ya que la fotografía no solamente altera las apariencias y reinterpreta el mundo según una perspectiva plana muy diferente de la visión binocular humana sino que, además, es una imagen seleccionada por un sujeto, y por lo tanto subjetiva.